Métodos para ahuyentar a las palomas eficazmente

Ahuyentar a las palomas eficazmente de lugares urbanos donde exista una sobrepoblación de éstas, es sinónimo de salud y tranquilidad. Estas aves son conocidas como un potencial foco de enfermedades graves, que requieren un control a tiempo.

Aunque en la naturaleza no es habitual la presencia de plagas, pues en todo ecosistema existe un equilibrio entre las diferentes especies, en el caso de las palomas —e incluso de las gaviotas—, el fenómeno de la plaga aparece asociado al hecho de que en el ámbito natural no disponen de fuentes de alimentación tan abundantes y estables como sucede en medios urbanos. Se puede decir entonces que la actividad humana es lo que realmente genera la plaga. Las palomas se adaptan, encuentran las condiciones ideales de vida, y aunque en la naturaleza sus poblaciones permanecen controladas, en el ámbito humano se descontrolan por completo.

Enfermedades ocasionadas por las palomas

La razón más importante para ahuyentar a las palomas eficazmente, es que éstas son transmisoras de múltiples enfermedades infecciosas, incluso con consecuencias fatales por daño pulmonar, neumonías, hepatitis o afección cerebral, siendo los más propensos a contraerlas los niños, ancianos, y personas con bajos niveles de defensas. Algunas de las enfermedades más relevantes transmitidas por las palomas son:

  • Histoplasmosis
  • Salmonelosis
  • Colibacilosis
  • Criptococosis

Además de las enfermedades que pueden ocasionar al hombre, existen otras importantes razones para controlar la población de las palomas en zonas urbanas, como los daños estructurales que generan. Las heces de las palomas son muy ácidas, deteriorando rápidamente las superficies donde se depositen. Daña la pintura de los coches, y prácticamente cualquier material presente en fachadas de edificaciones, esculturas públicas, etc. Los costes de la limpieza de los restos de estas aves en zonas públicas supone un gasto enorme para las Administraciones Públicas.

Métodos de control de palomas

Cuando surge la necesidad de control, es cuando se define el método a aplicar.

En todo control de plagas, existen 3 tipos de control activo (acciones directas sobre el agente que se quiera eliminar):

  • Control activo químico. En el caso de las palomas está totalmente prohibido, debido a que no se pueden emplear productos orientados a matarlas.
  • Control activo biológico. En términos generales, el control activo biológico se basa en los 3 tipos de relación que se dan normalmente en la naturaleza:
  1. Relación predador – presa: En el caso de las palomas, el uso de halcones. En muchos aeropuertos se tienen contratados servicios halconeros, que consisten en liberar cada cierto tiempo a los halcones para que ahuyenten a todas las aves que estén alrededor.
  2. Relación parásito – huésped: En las palomas no se aplica este sistema, pero consiste en usar microorganismos que parasiten a los organismos que se quieran eliminar.
  3. Relación sexual: En esta categoría se aplican aquellas trampas que emiten una hormona sexual para atraer a las hembras o a los machos de una determinada plaga. En el caso de las palomas tampoco se maneja este tipo de control activo.
  • Control activo mecánico. Para el control de palomas, sólo hay 4 técnicas:
  1. Sistemas de captura: El uso de jaulas y trampas de redes.
  1. Sistemas antiposado: Los más comunes para ahuyentar a las palomas eficazmente, son el uso de pinchos y de líneas (cables de acero tenso, que se colocan a una determinada altura y separación. La finalidad es que cuando la paloma se quiera posar, estos sistemas se lo impidan, o les resulte incómodo). La funcionalidad entre pinchos y líneas es básicamente la misma; la diferencia radica en lo estético, pues la línea se disimula mucho más que el pincho.

El sistema antiposado sólo es viable para espacios no muy anchos, como cornisas, salientes, etc… Por ejemplo, es muy común encontrar líneas antiposado en las fachadas de edificios con cierto interés cultural, donde su uso no afecta significativamente la estética, y pinchos en edificios donde los usuarios están dentro de alguno de los grupos de riesgo: residencias de ancianos, hospitales, colegios, etc.

  1. Sistemas de exclusión: Estos sistemas trabajan con redes y mallas. Al colocarlas, lo que sucede es que se deja excluida a la población de palomas de esa determinada zona. Generalmente se usan para cubrir grandes superficies, como patios.
  1. Tipos de tratamientos repelentes. No son habituales en el ámbito profesional, pero sí un recurso frecuente aplicado por particulares.

Lo más frecuente es, sin duda, el uspo de elementos con movimiento o que generen destellos como los CDs, y las figuras con formas de depredador como halcones, cuervos y búhos. Estas figuras, que cumplen la misma función de un espantapájaros común, hoy en día tienen versiones más complejas, incluso con movilidad: cada cierto tiempo hacen un movimiento simulando tener vida, para así lograr mantener a raya a las palomas (hasta que éstas se dan cuenta de que no hacen más que un movimiento periódicamente, y nada más).

También se usa un gel, que no es otra cosa que una sustancia viscosa que se coloca en la zona deseada (sobre todo en cornisas), y cuando la paloma se posa es como si estuviese en medio de barro. El resultado es que el ave se va, a causa de la incomodidad. El mantenimiento de este tratamiento es trabajoso, por lo que casi no se utiliza.

En las técnicas repelentes también están los emisores de sonido, y recientemente una especie látigo, cuya varilla tiene un sensor de movimiento que al percibir algo se agita, generando un “latigazo”. A pesar de la variedad, las técnicas repelentes no son muy eficaces.

Existen muchos métodos que aseguran ahuyentar a las palomas eficazmente, pero muchas de ellas, a manos de particulares, sugieren un riesgo. Ante un problema de sobrepoblación de palomas, lo adecuado es acudir a un especialista en control de plagas que se encargue de orientar una solución que se ajuste al entorno.

¿Existe un problema de palomas cerca de tu hogar, o local comercial? Comunícate con APINSA. Pide un presupuesto sin compromiso.

Mira aquí cuáles son las adecuadas actuaciones en las instalaciones en caso de contaminación por Legionella.

Ahuyentar a las palomas eficazmente

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Métodos para ahuyentar a las palomas eficazmente

Ahuyentar a las palomas eficazmente de lugares urbanos donde exista una sobrepoblación de éstas, es sinónimo de salud y tranquilidad. Estas aves son conocidas como un potencial foco de enfermedades graves, que requieren un control a tiempo.

Aunque en la naturaleza no es habitual la presencia de plagas, pues en todo ecosistema existe un equilibrio entre las diferentes especies, en el caso de las palomas —e incluso de las gaviotas—, el fenómeno de la plaga aparece asociado al hecho de que en el ámbito natural no disponen de fuentes de alimentación tan abundantes y estables como sucede en medios urbanos. Se puede decir entonces que la actividad humana es lo que realmente genera la plaga. Las palomas se adaptan, encuentran las condiciones ideales de vida, y aunque en la naturaleza sus poblaciones permanecen controladas, en el ámbito humano se descontrolan por completo.

Enfermedades ocasionadas por las palomas

La razón más importante para ahuyentar a las palomas eficazmente, es que éstas son transmisoras de múltiples enfermedades infecciosas, incluso con consecuencias fatales por daño pulmonar, neumonías, hepatitis o afección cerebral, siendo los más propensos a contraerlas los niños, ancianos, y personas con bajos niveles de defensas. Algunas de las enfermedades más relevantes transmitidas por las palomas son:

  • Histoplasmosis
  • Salmonelosis
  • Colibacilosis
  • Criptococosis

Además de las enfermedades que pueden ocasionar al hombre, existen otras importantes razones para controlar la población de las palomas en zonas urbanas, como los daños estructurales que generan. Las heces de las palomas son muy ácidas, deteriorando rápidamente las superficies donde se depositen. Daña la pintura de los coches, y prácticamente cualquier material presente en fachadas de edificaciones, esculturas públicas, etc. Los costes de la limpieza de los restos de estas aves en zonas públicas supone un gasto enorme para las Administraciones Públicas.

Métodos de control de palomas

Cuando surge la necesidad de control, es cuando se define el método a aplicar.

En todo control de plagas, existen 3 tipos de control activo (acciones directas sobre el agente que se quiera eliminar):

  • Control activo químico. En el caso de las palomas está totalmente prohibido, debido a que no se pueden emplear productos orientados a matarlas.
  • Control activo biológico. En términos generales, el control activo biológico se basa en los 3 tipos de relación que se dan normalmente en la naturaleza:
  1. Relación predador – presa: En el caso de las palomas, el uso de halcones. En muchos aeropuertos se tienen contratados servicios halconeros, que consisten en liberar cada cierto tiempo a los halcones para que ahuyenten a todas las aves que estén alrededor.
  2. Relación parásito – huésped: En las palomas no se aplica este sistema, pero consiste en usar microorganismos que parasiten a los organismos que se quieran eliminar.
  3. Relación sexual: En esta categoría se aplican aquellas trampas que emiten una hormona sexual para atraer a las hembras o a los machos de una determinada plaga. En el caso de las palomas tampoco se maneja este tipo de control activo.
  • Control activo mecánico. Para el control de palomas, sólo hay 4 técnicas:
  1. Sistemas de captura: El uso de jaulas y trampas de redes.
  1. Sistemas antiposado: Los más comunes para ahuyentar a las palomas eficazmente, son el uso de pinchos y de líneas (cables de acero tenso, que se colocan a una determinada altura y separación. La finalidad es que cuando la paloma se quiera posar, estos sistemas se lo impidan, o les resulte incómodo). La funcionalidad entre pinchos y líneas es básicamente la misma; la diferencia radica en lo estético, pues la línea se disimula mucho más que el pincho.

El sistema antiposado sólo es viable para espacios no muy anchos, como cornisas, salientes, etc… Por ejemplo, es muy común encontrar líneas antiposado en las fachadas de edificios con cierto interés cultural, donde su uso no afecta significativamente la estética, y pinchos en edificios donde los usuarios están dentro de alguno de los grupos de riesgo: residencias de ancianos, hospitales, colegios, etc.

  1. Sistemas de exclusión: Estos sistemas trabajan con redes y mallas. Al colocarlas, lo que sucede es que se deja excluida a la población de palomas de esa determinada zona. Generalmente se usan para cubrir grandes superficies, como patios.
  1. Tipos de tratamientos repelentes. No son habituales en el ámbito profesional, pero sí un recurso frecuente aplicado por particulares.

Lo más frecuente es, sin duda, el uspo de elementos con movimiento o que generen destellos como los CDs, y las figuras con formas de depredador como halcones, cuervos y búhos. Estas figuras, que cumplen la misma función de un espantapájaros común, hoy en día tienen versiones más complejas, incluso con movilidad: cada cierto tiempo hacen un movimiento simulando tener vida, para así lograr mantener a raya a las palomas (hasta que éstas se dan cuenta de que no hacen más que un movimiento periódicamente, y nada más).

También se usa un gel, que no es otra cosa que una sustancia viscosa que se coloca en la zona deseada (sobre todo en cornisas), y cuando la paloma se posa es como si estuviese en medio de barro. El resultado es que el ave se va, a causa de la incomodidad. El mantenimiento de este tratamiento es trabajoso, por lo que casi no se utiliza.

En las técnicas repelentes también están los emisores de sonido, y recientemente una especie látigo, cuya varilla tiene un sensor de movimiento que al percibir algo se agita, generando un “latigazo”. A pesar de la variedad, las técnicas repelentes no son muy eficaces.

Existen muchos métodos que aseguran ahuyentar a las palomas eficazmente, pero muchas de ellas, a manos de particulares, sugieren un riesgo. Ante un problema de sobrepoblación de palomas, lo adecuado es acudir a un especialista en control de plagas que se encargue de orientar una solución que se ajuste al entorno.

¿Existe un problema de palomas cerca de tu hogar, o local comercial? Comunícate con APINSA. Pide un presupuesto sin compromiso.

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